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El tantra o tantrismo es una de las variadas tradiciones esotéricas que enseñan a utilizar el deseo como sendero hacia la realización personal.

Tantra o tantrismo  

En escritura devánagari se escribe तन्त्र. y en sánscrito significa «tejido» (así como «telar, urdimbre, la parte esencial, el rasgo característico, armazón, doctrina, regla», etc.). El equivalente tibetano, rgyud, tiene el sentido de continuidad, y puesto que en el budismo se asocian los términos tantra y prabhanda, el término tibetano se puede entender en el sentido de «continuidad de la luminosidad». Existe en variantes hindúes, budistas, jainas y bön.

Esta doctrina se basa en un conjunto de escritos llamados Tantra que —según la tradición— aparecieron aproximadamente en el siglo VI a. C. de la mano de Buda. Se afirma que antes de los Vedas y posiblemente en relación con el Bön tibetano y con las semillas del taoísmo que apareció en China, existieron una religión y un metashamanismo tántricos.

El tantra es una de las tendencias en el hinduismo contemporáneo y constituye la práctica principal en todas las escuelas del budismo tibetano.

En el hinduismo se reconoce un tantra de la mano derecha y uno de la mano izquierda, y este último incluye técnicas de meditación y ritualización a través del acto sexual, mediante las cuales se integran las energías femeninas y masculinas y se obtiene el placer total, y por lo general, se dice que el método de la mano derecha es más «elevado». Ello no es así en el tantrismo budista, en el cual los tantras inferiores o externos excluyen la unión erótica, mientras que los tantras superiores o internos pueden incluirla (y de hecho algunas tradiciones afirman que sin esta unión es imposible alcanzar la realización).

En el budismo, el tantrismo se conoce como «la vía rápida» o «el vehículo del resultado», dado que un practicante de tantra aprende a hablar, sentir y conducirse como si ya fuera un Buda que alcanzó la iluminación. Este enfoque es radicalmente diferente al resto de los caminos del yoga.

Los textos que recogen las enseñanzas del tantra (llamados Tantras) están escritos en clave simbólica, en forma de poemas. En el hinduismo, a menudo están redactados como un diálogo en el que el dios Shivá responde a las preguntas de su esposa Devī en los papeles de maestro y discípula. En dicha tradición habitualmente están estructurados en cuatro apartados:

   

Jñana (conocimiento)
Yoga (práctica)
Kriya (acción)
Charya (conducta, culto)

Hoy en día existe una gran bibliografía sobre el budismo tántrico que se ha conservado en el Tíbet, y una gran cantidad de maestros tibetanos y occidentales (incluyendo al Dalái Lama) enseña estas doctrinas en Occidente.

El objetivo del tantra es la reintegración del individuo en la pura conciencia primordial (que en el hinduismo sería Shivá, la fuente original). Para alcanzar ese objetivo es necesario recorrer, en sentido inverso, el sendero de la manifestación. Y en la misma tradición, Śakti, la energía, es el vehículo mediante el cual la consciencia individual se une con la conciencia pura o divinidad. El final del camino de regreso es conocido como el despertar, un estado de «superconciencia».

En Occidente diversas escuelas esotéricas enseñan y practican técnicas tántricas, aunque mezcladas con nociones metafísicas, entre ellas el movimiento gnóstico del colombiano Samael Aun Weor, la escuela rosacruz de Arnold Krumm-Heller y algunos grupos de Osho.

En Occidente, a menudo se ha entendido el término tantra como si se refiriera exclusivamente a prácticas sexuales que buscan despertar la energía kundalini mediante lo que en el hinduismo se conoce como maithuná (término sánscrito que significa «mujer»). Esta interpretación del tantra referido exclusivamente a una vía basada en la unión sexual, se conoce como neotantra.

Una concepción frecuente sobre el neotantra es considerarlo el «tantra occidental», desarrollado a partir del siglo XX y relacionado en parte con la Nueva Era, y que se dio a llamar como «el yoga del sexo» o «yoga sexual».

El tantra rojo hace referencia al empleo de técnicas tántricas que establecen entre otros el fortalecimiento y control de músculos específicos del cuerpo, el control de la respiración (pranayamas) y la concentración, para la preservación de la energía sexual (brahmacharya) con el mero objetivo de extender la duración del coito  sin un fin espiritual o trascendente.