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Existen cuatro grados de Reiki que el estudiante debe superar para aprender la propia experiencia. Los dos primeros niveles (Shoden y Chuden) sirven para sanar el cuerpo físico y el nivel mental o emocional. Para alcanzar la iluminación es preciso tener un cuerpo sano y una relación entre la mente y el corazón en armonía. El tercer nivel es el Okuden, que permite sanar el karma y las cuestiones espirituales. La maestría o Shinpiden sirve para enseñar a los demás.

PRIMER GRADO

En el primer grado, se despiertan y armonizan cuatro de los centros energéticos o chakras. Las cualidades visionarias de cada persona pueden verse potenciadas, lo que ayuda a experimentar el alma y a hallarse en permanente armonía con el amor. Las armonizaciones se centran en el cuerpo físico, de modo que pueda abrirse a aceptar y transferir energía vital.

La iniciación del centro del corazón despierta el amor incondicional y armoniza el corazón físico con el corazón espiritual.

La iniciación del centro de la garganta despierta el ser interior a la confianza y la comunicación. Armoniza la glándula tiroidea y el chakra garganta.

La iniciación del tercer ojo despierta el poder de la intuición, el conocimiento y la conexión con la voluntad divina de la energía universal. La armonización tiene lugar en la glándula pituitaria, el centro de la intuición y la conciencia elevada, y en el hipotálamo, que controla el ánimo y la temperatura del cuerpo.

La iniciación del centro de la coronilla alinea con una forma más elevada de energía y con la conciencia espiritual. Armoniza la glándula pineal así como el chakra coronilla de un modo etéreo.

SEGUNDO GRADO

En el segundo grado se aprende la curación a distancia. En este ámbito, la energía se ocupa de las causas mentales y emocionales de la enfermedad, poniendo especial énfasis en adecuar antes el cuerpo etéreo que el físico. Se estimula el centro intuitivo localizado en la glándula pituitaria. Como consecuencia del aprendizaje de este segundo grado, los practicantes ven cómo se alinean en mayor medida con su Yo superior.

TERCER GRADO

En el tercer grado se abren y armonizan los centros energéticos inferiores. Es el primer paso para convertirse en maestro de Reiki. El programa de aprendizaje dura aproximadamente dos años, durante los cuales el alumno trabaja con el propósito de pasar al estadio superior de maestro.

CUARTO GRADO

En el cuarto grado se inicia una senda plagada en la que prima el crecimiento personal. El alumno toma la vara del maestro de Reiki y pone su vida al servicio de la causa con todos sus sentidos y con plena dedicación.

CÓMO ENSEÑAR REIKI

Cuando una persona ha realizado los tres niveles de Reiki ya está preparada para enseñar esta disciplina. La disposición para su práctica procede de haber aprendido y utilizado correctamente el material y al tiempo vivir el Reiki como una parte más de la vida cotidiana.

Cuando el alumno finaliza cada uno de los niveles, lo completa con una sintonización para cada uno de los grados.

La sintonización la debe realizar directamente un maestro de Reiki. No hay que olvidar que Reiki es ante todo un sistema de sanación por lo que el principal objetivo de la formación ha de ser la de convertirse en sanador.

La primera práctica que debe realizarse es la sanación a distancia. Esto comporta conocer bien el estado de meditación para realizar sanaciones a personas, animales, plantas o incluso lugares. Son sanaciones de orden psíquico. Las principales que deben aprenderse en este tipo de sanación son la meditación, la visualización, hacer sanaciones psíquicas a distancia y utilizar los símbolos Reiki Cho Ku Rei, Sei He Ki y Hon Sha Ze Sho Nen, por lo tanto, es preciso aprender y memorizar bien estos símbolos.

A continuación se debe aprender a realizar todos los ejercicios de potencia y a experimentar con la energía del cuerpo humano. Para superar una sintonización de Reiki se ha de saber superar la postura Hui Yin y mantenerla al tiempo que se trazan los símbolos Reiki y se realiza el proceso de sintonización.

Superado el curso Reiki III, es preciso añadir el Dai Ko Myo al trabajo de sanación y añadir Raku para las sintonizaciones. Se debe aprender a trazar los símbolos para transmitir las sintonizaciones, memorizándolos en el orden preciso.

Uso de la postura Hui Yin

Para pasar una sintonización se debe conocer la postura Hui Yin, que se efectúa con la punta de la lengua colocada en el paladar, detrás de los dientes. La respiración debe ser profunda y capaz de aguantar la respiración y exhalar en el momento adecuado. Es necesario saber trazar correctamente los cinco símbolos del Reiki al tiempo que el terapeuta se mueve alrededor del alumno. Ello significa tener una gran capacidad de coordinación.