Introducción Cuerpos energéticos Misión y funcionamiento Ciclos de evolución Bloqueos Detección Disolución Unidad y dualidad Chakra de la raíz Chakra sacro Chakra del pexo solar Chakra del corazón Chakra del timo Chakra del cuello Chakra frontal Chakra coronal Chakra coronal superior los nuevos chakras chakras de la tierra y chakras planetarios

ESTIMULACIÓN DE VISHUDDHI

Aparte de la palabra, Vishuddhi nos invita a comunicarnos con nuestro cuerpo, con la naturaleza y los demás seres del universo. Cantar, escribir, pintar, bailar o tocar un instrumento son actividades que nos sirven para expresarnos y desarrollar este chacra.

quinto chakra  

Si conocemos nuestra verdad y la asumimos con plenitud, estaremos en armonía con nuestros valores y convicciones, y nos liberaremos de la ansiedad. Si no profesamos la verdad y (nos) mentimos, crearemos angustia en el cuerpo y sacrificaremos una energía vital muy valiosa.

Cuando preferimos ver la tele en lugar de leer, nos escudamos en una mentira (el cansancio); cuando dejamos de practicar deporte, con otra mentira (los horarios no coinciden); cuando fumamos (porque supuestamente no relaja); cuando comemos y bebemos lo que no nos conviene (porque no queremos ser antisociales); cuando dejamos de preocuparnos por nosotros mismos, porque no tenemos tiempo… mentira!

El proceso puede ser lento y sutil pero estas mentirijillas, estas concesiones y falsas apariencias nos llevarán un buen día a despertarnos con malestar, a vernos un poco más gordos, a no sentirnos bien con nosotros mismos…

Vishuddhi nos incita a reconocer y adoptar nuestra propia verdad y no la de los demás, nos invita a dictar y seguir nuestras propias reglas y valores, a no creer a pies juntillas ni a ciegas las normas de la comunidad o de una autoridad determinada.

Experiencia natural

El azul claro y transparente de un cielo despejado evoca una resonancia en tu chakra del cuello. Para acogerlo íntegramente en ti, lo mejor es que te tumbes relajado al aire libre y que abras tu ser interior a la amplitud infinita de la bóveda celeste. Notarás cómo tu espíritu se abre y se hace transparente y cómo se disuelve paulatinamente cualquier estrechez o rigidez en tu chakra del cuello y en su ámbito de irradiación. Estarás interiormente dispuesto para recibir los «mensajes celestiales».

El reflejo del cielo azul en un curso de agua cristalina tiene además el efecto de ampliar y liberar tus sentimientos. El ligero murmullo de las olas porta los mensajes de tus emociones y sensaciones ocultas hasta tu consciente. Déjate penetrar completamente por la energía vibratoria del cielo y del agua, y espíritu y sentimientos se unirán en una fuerza complementaria.

Terapia por el sonido

   

Forma musical: música y canto ricos en tonos superiores, así como danzas sagradas y meditativas acompañadas del canto, actuarán con un efecto enormemente vivificador sobre el chakra del cuello. Para armonizar y relajar el quinto chakra la música más eficaz es la «nueva era» con efectos acústicos. Aporta liberación y amplitud y abre el oído interior.

Vocal: la vocal «e» activa el chakra del cuello. Se entona en la clave de sol de la escala musical. Si con la voz vas pasando lentamente de una «a» a una «i», en un momento determinado surgirá el sonido «e». Al igual que el cuello representa un canal de unión entre la cabeza y el resto de cuerpo, la «e» del chakra del cuello une el corazón y el entendimiento, «a» e «i», y canaliza sus fuerzas hacia el exterior. Al cantar la «e», observarás que este sonido exige la máxima presión de la voz. Fortalece la energía de la expresión en tu quinto chakra.

Mantra: HAM

Cromoterapia

Al chakra del cuello se asigna un azul claro y transparente. Este color propicia tranquilidad y amplitud y te abre para la inspiración espiritual.

Gemoterapia

Aguamarina: el color azul luminoso de la aguamarina es como el mar en el que se refleja un cielo despejado. La aguamarina ayuda al alma a convertirse en un espejo para la infinita amplitud del espíritu. Favorece la comunicación con el yo más interior y aporta luz y transparencia a los rincones más ocultos del alma.

Sus vibraciones aportan al alma pureza, libertad y amplitud, con lo que aquella puede abrirse a una clarividencia visionaria y a un entendimiento intuitivo, y también ayuda a expresar libre y creativamente este saber. Bajo la influencia de la aguamarina, el alma puede convertirse en un canal para el amor desinteresado y la fuerza curativa.

Turquesa: la turquesa, en cuyo color se aúnan el azul del cielo y el verde de la tierra, conjuga los ideales elevados del espíritu con la fuerza original de nuestro planeta. Ayuda a expresar ideas y conocimientos intelectuales y a integrarlos en la vida sobre la tierra. Además, atrae energías positivas y protege al cuerpo y al alma de los influjos negativos.

Calcedonia: la calcedonia blanca y azul tiene un efecto positivo sobre la glándula tiroides. Posee una influencia sedante y equilibradora sobre el estado de ánimo, reduce la irritabilidad y la hipersensibilidad. Gracias a su influencia sedante, abre el acceso a la inspiración interior y propicia la auto manifestación por medio del lenguaje y la escritura.

Aromaterapia – Aceites esenciales para el chakra del cuello

Azul: cardamomo, cayeputi, cilantro, elemí, eucalipto (excepto el azul y staigeriana), galanga, laurel, manzanilla alemana o dulce (Matricaria recutica), mentas, mirra, mirtos, niaulí, romero cineol, tanaceto, salvia lavandulifolia.

• Activar los siguientes puntos energéticos con aceite esencial de laurel: dos dedos por debajo del cráneo, encima de la columna vertebral, para calmar aliviar y transmitir confianza. En la base del cráneo, sobre la columna vertebral, para eliminar el cansancio mental así como para infundir ánimo y coraje para realizar las tareas. En el hoyuelo del cuello, para ayudar a verbalizar las emociones y los sentimientos, armarse de valor para concretar proyectos y ver las cosas con perspectiva.

• Pulverizador del aura «azul» con la siguiente receta: 30 ml de alcohol de 90° sin alcanfor + 10 gotas de aceite esencial de elemí + 10 gotas de aceite esencial de laurel + 5 gotas de aceite esencial de cardamomo + 5 gotas de aceite esencial de cilantro + 3 gotas de aceite esencial de galanga de las Indias. Rociar las palmas de las manos con la mezcla, inspirar profundamente y pasar las manos por el aura.

• Aceite para masajes «azul» con esta fórmula: 30 ml de aceite vegetal de macadamia (o de hueso de albaricoque) + 20 gotas de aceite esencial de elemí + 20 gotas de aceite esencial de laurel + 10 gotas de aceite esencial de cardamomo + 10 gotas de aceite esencial de cilantro + 5 gotas de aceite esencial de galanga de las Indias. Masajear la zona del cuello y de las vértebras cervicales con esta mezcla.

Forma de yoga que actúa primariamente sobre el quinto chakra

 

Yoga mántrico: Los mantras son sílabas meditativas que reflejan en su forma de vibración específica determinados aspectos de lo divino. En el yoga mántrico los mantras se repiten mentalmente de forma ininterrumpida, se recitan en alto o se cantan. Al hacerlo, la vibración del mantra va transformando paulatinamente el pensamiento y el sentimiento del practicante y entra en resonancia con la potencia cósmica y divina que se manifiesta en el mantra.

Una excepción la constituye la meditación trascendental. En esta forma de meditación se enseña una técnica, con cuya ayuda el mantra va experimentándose en planos de consciencia cada vez menos materiales y más sutiles, hasta que el meditante supera, incluso, el aspecto más sutil del mantra, transciende y alcanza la vivencia del ser puro. Este proceso se consuma varias veces durante cada meditación.

Ejercicios de meditación

• Aplicar unas gotas de aceite esencial de cilantro (aceite esencial de la verdad) en el cuello. Repetir varias veces en voz alta: «soy sincero conmigo mismo y con los demás. Hoy y siempre diré la verdad sobre mis pensamientos y mis sentimientos».

• Aplicar unas gotas de aceite esencial de elemí en el cuello y apreciar el sonido de nuestra voz (el ejercicio resultará más eficaz si se realiza en plena naturaleza). Cantar nuestro nombre en todos los tonos y con todos los matices posibles (alto, bajo, suave, fuerte, despacio, rápido…). Tocar el tambor emitiendo sonidos. Emitir sonidos con cuencos tibetanos y tratar de imitarlos con la voz.

Recitar el mantra OM HUM (oooommmm, ououoummmmm) en voz alta aguantando al máximo en cada sílaba.