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Las diversas técnicas de respiración empleadas en la práctica de Kundalini yoga, reciben el nombre de Pranayama.

En estas prácticas, la correcta respiración es de suma importancia.

Si la respiración afecta a nuestro estado mental, emociones, concentración, niveles de estrés, y sueño, el aprender a respirar correctamente nos hará sentirnos más sanos, calmados, y preparados para afrontar situaciones estresantes.

La forma correcta de respirar es empujar el abdomen hacia fuera en la inhalación, y dejarlo volver hacia adentro en la exhalación.

Cómo respirar apropiadamente

El diafragma es la membrana que separa los pulmones del estómago. Cuando nosotros respiramos, nuestros pulmones se llenan de aire empujando el diafragma hacia abajo, lo que provoca que el abdomen salga hacia afuera. En la exhalación, el abdomen vuelve hacia dentro de una forma natural (sin empujar).

Para estar seguros de realizar una correcta respiración, es preciso dividir la respiración en tres partes: bajo abdomen, medio abdomen y pecho.

Cuando inhalamos, primero tenemos que llenar con aire el bajo abdomen, luego el medio abdomen, y, por último, el pecho. Cuando exhalamos el aire del pecho va primero, luego el aire del medio abdomen y para finalizar el aire del bajo abdomen.

Físicamente empujamos el abdomen hacia fuera cuando inhalamos y lo empujamos hacia dentro cuando exhalamos, aunque cuando se hace correctamente no es necesario empujar el abdomen, ya que es hecho sin esfuerzo.

 

Es lo mismo que cuando llenamos un vaso de agua (inhalación). La primera cosa que se llena es el fondo del vaso (bajo abdomen) luego la mitad del vaso (medio abdomen) y lo último seria el tope del vaso (pecho). Cuando bebemos el vaso de agua (exhalación). Primero bebemos el agua del tope (pecho), segundo el agua que hay en la mitad del vaso (medio abdomen) y por último el agua del fondo (bajo abdomen).

Los estudios muestran que hay alrededor de un 40% de personas que respiran incorrectamente. Respirando de una forma incorrecta por largos periodos de tiempo, se pueden desarrollar en el futuro diversas enfermedades.

Si conscientemente forzamos el abdomen fuera en la inhalación alrededor de tres veces, después de un tiempo el cuerpo empezará a hacerlo de forma natural.

El cerebro sigue la respiración. Si tú eres capaz de respirar de 1 a 4 veces por minuto se dice que experimentarás el llamado «estado meditativo». Una inhalación y una exhalación se cuentan como uno. No se trata de mantener la respiración dentro o fuera, se trata de respirar largo y profundo. Muy despacio, usando la total capacidad de tus pulmones y exhalando completamente.

La mejor manera de llegar a esto es poco a poco. La capacidad de los pulmones empieza a extenderse y como consecuencia, tu mente consigue calma, más balance, puedes concentrarte mejor y por tanto tomar mejores decisiones.

La magia comienza cuando dominas la exhalación. Parece que durante la inhalación la mente se calma y uno puede sostener una respiración larga, sin ahogos. Pero durante la exhalación hay una urgencia natural por expulsar el aliento fuera e inhalar de nuevo lo más rápido posible. Cuando esta tendencia natural se logra calmar, la persona consigue una paz interior. Esta persona puede acceder a un alto estado de la conciencia.

Respiración profunda y prolongada

Un modo fantástico de relajación y excelente para ayudar en problemas asociados con los pulmones.

La respiración profunda y prolongada se suele enseñar primero porque ayuda a que uno se haga consciente de la plena distensión y contracción del diafragma, lo cual contribuye a que la Respiración de Fuego se logre de forma más natural.

Sentándose en una postura sencilla (o incluso estirado en el suelo), para hacer la respiración profunda y prolongada uno primero llenará la cavidad abdominal inhalando el aire hacia abajo, y después presionando el aire de forma consciente hacia las áreas inferiores. El arquearse ligeramente hacia delante apoyando las palmas en las rodillas, después estirando los brazos y presionando las palmas en las rodillas hacia el inferior del cuerpo, hará que la cavidad del pecho se abra, para que así no sólo puedas mantener la presión en la parte inferior de los pulmones, sino que también puedas sentir los pulmones y el pecho llenándose y, finalmente, por la ligera inclinación hacia delante de la columna, la parte superior de los pulmones también se llenará, todo esto sin la necesidad de abrir las costillas o levantar los hombros.

Una vez que los pulmones se han llenado de esta forma, mantén el aire ligeramente durante un momento y presiona los hombros hacia detrás, expande el pecho hacia delante para poder sentir la longitud completa, y la presión en el diafragma pueda ser sentida.

Después contrae el diafragma entero partiendo desde la parte superior del pecho al abdomen, para que de esta manera se expulse el aire.

Respirando de esta manera varias veces a través de las fosas nasales, el flujo de la energía de conciencia (la sensación de prana) a través del diafragma puede ser sentida desde el presionar hacia abajo y la distensión del aire hacia las regiones inferiores de los pulmones, donde circula la mayoría de la sangre, y llenando después hacia arriba en las áreas del pecho desde atrás hacia delante y hacia la parte superior de los pulmones.

La presión en los pulmones en todas sus áreas también genera energía en todas las terminaciones nerviosas, afectando al cuerpo entero, tanto por la respiración como por la presión en los nervios.

Respiración de fuego (Agni-Prasana)

 

Una respiración vigorizante y purificadora, realizada a través de contracciones abdominales.

Una vez que hemos podido sentir el diafragma durante la respiración profunda y prolongada, hay varias formas de empezar la práctica de la respiración de fuego, durante la cual el aire es inhalado y bombeado hacia fuera de forma muy rítmica, como si se usara un fuelle, sin sentir ningún tipo de tensión en los músculos del abdomen, pecho, caja torácica o en los hombros, los cuales permanecen relajados durante toda la respiración, hasta parecer que puedes continuar el ritmo de la respiración indefinidamente con poco esfuerzo.

Una de las formas de empezar a hacer la respiración de fuego, es el empezar con una respiración profunda y prolongada, y cuando los pulmones se han expandido completamente, inmediatamente forzar el aire a salir, y en cuanto hayamos expulsado casi todo el aire, volvemos a expandir con el aire de vuelta hacia dentro, arqueando cada vez la columna hacia delante y presionando ligeramente las palmas contra las rodillas para poder sentir el diafragma llenar los pulmones de atrás hacia delante completamente, y después contraerse de nuevo.

Con cada respiración uno expande y contrae un poquito más rápido, hasta que sin expandir y contraer completamente, sentimos un ritmo, y permitimos que el ritmo asuma el control.

Podríamos compararlo a una vieja locomotora, donde las ruedas lentamente se mueven hasta que se va aumentando el nivel de vapor y velocidad, y después la locomotora se mueve hacia delante casi sin esfuerzo, con cada respiración sonando como la locomotora marchando.

La otra manera de sintonizar con el ritmo de la respiración de fuego puede ser al comenzar de forma inmediata con una respiración rítmica y potente, simplemente visualizando el parecido del diafragma a un fuelle.

De cualquiera de las formas, llegado a este punto puedes hacer la Respiración de Fuego o muy potente o muy ligera.

La respiración de fuego no es lo mismo que Bastrika, la cual es una forma de respiración rápida, ligera y rítmica, normalmente enseñada como uno de los pranayamas del Hatha yoga.

Tampoco la respiración de fuego es lo mismo que Kabalabati, la cual es una forma de respiración potente, que hace uso de la contracción del abdomen y la caja torácica (haciendo la llave de raíz con cada expiración), donde el sencillo hecho de relajar la caja torácica lleva el aire de vuelta a los pulmones, sin inhalar, y fuerzas el aire a salir de nuevo (también de forma rítmica). El Kabalabati es muy potente y beneficioso, y aunque se usa en muchas Kriyas de Kundalini yoga, no es lo mismo que la respiración de fuego.

La respiración de fuego vitaliza completamente el sistema nervioso, causando la secreción de las glándulas purificando así la sangre. Cuando se realiza en ciertas posturas y con ciertos movimientos, los cuales se hacen para contraer (contraer hacia dentro) o expandir (relajar) presión en los plexos nerviosos y centros glandulares, esas áreas se vitalizan y llenan de energía.

A medida que esas áreas se vitalizan, los fluidos sexuales (seminales) son liberados a la corriente sanguínea y fluyen a aquellas áreas afectadas, para que así esas áreas se mantengan con esa vitalidad y la presión pránica se eleva en el cuerpo convirtiendo Bindu (energía Rajas y Tamas) a Ojas (energía Satva), la cual llenará y penetrará todo el cuerpo y mente.

Poco a poco, a lo largo de un periodo de tan sólo varias semanas de series y kriyas combinando postura, movimiento, respiración, sonido y llaves corporales, el cuerpo entero comenzará a sentirse energéticamente eléctrico y etéreo, a medida que el campo se equilibra con una fuerza interna parecida a la de una dinamo.

A medida que esta fuerza crece y se polariza, la mente se vuelve muy tranquila, muy clara y nítida, y se siente una radiación alrededor del cuerpo y de la cabeza.

La sensación de la necesidad estresante de pensar y actuar y de ser el «hacedor» empieza a disminuir, a medida que la mente se vuelve más receptiva y abierta para poder darse cuenta de que parece haber una conexión casi automática entre nuestros objetivos y los eventos y experiencias que vienen a satisfacerlos. La sensación de una Unidad natural siempre presente empieza a emerger como una realidad más clara y siempre existente.

   

Poco a poco, la tendencia hacia el exterior de la mente hacia lo físico y lo mental empiezan a desvanecerse, y uno reside en su presencia sátvica - espaciosa, impregnante, sin la sensación de «yo» o de lo «mío» - el Corazón Auto-Emergente, donde «YO SOY» es la única Verdad.

La práctica del Kundalini yoga realizada con la atención natural y el ritmo del diafragma en la Respiración Profunda y Prolongada y la Respiración de Fuego permite que las posturas y las kriyas tengan el efecto mayor y más completo para llevar el campo sátvico al punto donde el Ser se recolecta a Sí mismo y reside sin atención en el Nombre Verdadero de uno - Sat Nam.

Respiración alterna

Respiración cambiando las fosas nasales a voluntad para alterar los estados mentales.

Cómo realizarlo:

• Siéntate en una pose cómoda de meditación.
• Entrelaza los dedos dejando el dedo gordo de la mano derecha hacia arriba. Presiona.
• Las manos tocan el cuerpo al nivel del diafragma, en el centro.
• Cierra los ojos.
• Concéntrate en la respiración que entra y sale en la punta de la nariz. Descubre por qué orificio nasal estás respirando. Sé paciente, date por lo menos tres minutos.
• Luego cambia de orificio. Si respiras por el orificio derecho, cambia al izquierdo.

Duración: 1 minuto a 31 minutos.

Beneficios:

• Altera estados mentales.
• Es recomendada para realizar ante los primeros síntomas de enfermedad.
• Previene el quiebre de nervios.

Comentarios:

Debes ser capaz de cambiar de orificio nasal concentrándote en ello. El lado izquierdo está directamente relacionado con la calma, y el lado derecho con la energía. Si no puedes dormir por las noches, recuéstate del lado derecho y con la almohada aplica una ligera presión en el orificio derecho, y respira sobre el izquierdo.