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La Cronobiología al Servicio de la Salud y la Belleza de la Piel

La Cronobiología al Servicio de la Salud y la Belleza de la Piel

 

Cuidar no es sólo una moda pasajera. La dermis tiene necesidades que responden a ritmos biológicos específicos. Es esta cronobiología la que debemos respetar si queremos preservar el capital de belleza de nuestra piel…

Si bien la cronobiología se usó inicialmente para determinar cuándo la medicación era más efectiva y menos arriesgada en términos de efectos secundarios, poco a poco se ha ido extendiendo a otros ámbitos, incluido el campo de la cosmética al cuidado de la piel.

Nuestro planeta gira alrededor del sol en un año y sobre sí mismo en 24 horas, y nuestro cuerpo lo sabe. En su sabiduría innata, él se adapta naturalmente al ritmo del día y la noche. Palpita al unísono con nuestro planeta Tierra, instintivamente siguiendo su movimiento y ajustando sutilmente su fisiología.

Además de belleza y poesía, en este proceso hay ciencia. Y especialmente el Premio Nobel de Medicina 2017, con su trabajo denominado «genes reloj» y los núcleos supraquiasmáticos del cerebro, ayudó a comprender la oscilación celular responsable de los ritmos circadianos: ± 24 horas.

Esto explica por qué, por ejemplo, la temperatura del cuerpo cae durante la noche y comienza a aumentar al acercarse el día. La sensación de frío que nos invade cuando uno ha sido “arrancado de la cama” prematuramente, es atribuible a nuestro reloj interno. Este último también regula el apetito, la presión arterial y la función de la piel.

¿Por qué en Belleza?

Así como el cuerpo está sujeto a un ritmo biológico de aproximadamente 24 horas, la piel no escapa a este proceso. La investigación en Cronobiología ha demostrado que varios aspectos de la función dérmica, como la permeabilidad, la reparación o el grosor, evolucionan a lo largo del día según unos ritmos periódicos. Este ritmo circadiano se rige por diversos parámetros, como la temperatura corporal, las variaciones hormonales, el ciclo sueño-vigilia, etc.

Un producto cosmético no se tolerará ni actuará de la misma forma dependiendo del momento del día en el que se aplique, ya que en función de la hora, nuestra piel se comportará de una forma u otra: más grasa al comienzo de la tarde, más reactiva por la noche: su capacidad de síntesis y reparación es máxima alrededor de la 1 de la madrugada.

Durante el día, la piel se defiende de las agresiones externas como el viento, el sol, el frío o la contaminación ambiental, mientras que por la noche, aprovecha para regenerarse y repararse a sí misma.

El Ciclo Natural de la Piel

Las investigaciones en Cronobiología demuestran que varios aspectos de la función de la piel varían con el tiempo y ponen en evidencia la existencia de un ritmo circadiano (un día) para determinadas variables:

●  La actividad de la piel es menor por la mañana. Entre las 8 y las 11 de la mañana, se activa la reducción de grasa.

●  El grosor de la piel es máximo por la mañana.

●  Es a las 10 en punto cuando la luminosidad del cutis y la textura de la piel son óptimas.

●  La tasa de secreción de sebo muestra un pico a última hora de la mañana.

●  La ecogenicidad y la elasticidad de la piel alcanzan su máximo por la tarde.

●  A diferencia del resto del cuerpo, la piel alcanza su máxima actividad por la noche, configurando su renovación y los procesos de reparación celular.

●  La evaporación del agua aumenta significativamente por la noche, lo que refleja a esta hora del día una disminución en el nivel de la función de barrera y el aumento de la permeabilidad a agentes externos o agentes activos.

●  La reparación metabólica de la barrera cutánea es máxima entre las 8 de la tarde y las 11 de la noche.

●  De la misma manera, la microcirculación cutánea, que juega un papel fundamental en la oxigenación y la micro-nutrición de la piel, es máxima durante la noche.

●  La proliferación de células epidérmicas que desempeñan un papel en la regeneración cutánea, es máxima durante la noche (máximo a 1 de la madrugada).

●  A las 6 de la tarde, la sensibilidad al dolor es máxima.

Entendemos por qué es mejor hacer deporte por la mañana, evitar ir al dentista hacia el final del día o aplicar una crema de noche justo antes de acostarnos. El pico de mitosis a la 1 de la madrugada refleja la intensidad de la regeneración celular. La piel es inteligente: elige la noche para renovarse sin riesgo de mutaciones relacionadas con la luz del día y su radiación ultravioleta.

En general, la piel se defiende durante el día y se restaura por la noche. La Cronocosmética ha sido correctamente empleada durante mucho tiempo para distinguir entre el cuidado de día y el cuidado de noche. Si las estrategias de marketing han prevalecido durante mucho tiempo, ahora sabemos que es realmente útil diferenciar los tratamientos dependiendo de la hora del día.

Durante el día, las cremas de defensa son las más indicadas: idealmente deben ser anti-UV y anticontaminación. Por la noche, el cuidado se dirigirá hacia la renovación celular.

Elije tu crema de noche con una fase acuosa y una fase oleosa. Por un lado, debe ser rica en ingredientes activos solubles en agua: de ahí la fase acuosa. De hecho, la PIA (pérdida insensible de agua) es máxima durante la noche, lo que indica que la piel es permeable. Por lo tanto, está receptiva a los humectantes tales como:

●  Ácidos de frutas
●  Ceramidas
●  Colágeno
●  Ácido hialurónico
●  Urea
●  Vitamina C

Por otro lado, puesto que la PIA es alta, es preciso evitar la evaporación de estos activos: es el papel de la fase oleosa. La crema también debe ser rica, para ello, recurre a ingredientes como aceites vegetales, ceras o mantecas vegetales. Serán mucho más útiles, ya que la producción de sebo es prácticamente nula durante la noche.

Crema de Día: eficacia óptima antes de las 13:00 h

Durante el día, como hemos visto, la piel necesita protección. Desde el despertar hasta las 13h, la piel se va volviendo cada vez menos permeable. Por lo tanto, es necesario aplicar el cuidado del día lo antes posible si deseamos que los activos penetren en profundidad.

Si duermes durante el día, no te saltes la crema de día de todos modos. Si bien es cierto que los activos penetran con menor facilidad y, por lo tanto, son menos efectivos, la epidermis, no obstante, siempre debe mantenerse hidratada y protegida.

Crema de Noche: justo antes de acostarnos

Por la noche, las células son más activas porque no están expuestas a las agresiones externas, por lo que disponen de mucho tiempo para repararse. En este período la piel es más permeable (la permeabilidad máxima se produce a las 4 de la madrugada), es entonces también cuando elimina las toxinas y necesita nutrientes para renovar sus células. Aquí es donde los activos penetrarán más y serán mejor asimilados por la piel.

Justo antes de acostarnos la penetración será óptima, por lo que una crema reafirmante, regeneradora, antienvejecimiento, etc., estimulará la regeneración celular.

Exfoliación: mejor después de las 19:00 h

La piel se exfolia más fácilmente por la noche. La descamación (destrucción de las capas superficiales de la epidermis) es máxima entre las 7 de la tarde y las 11 de la noche.

Tratamiento Anticelulítico: por la mañana en ayunas

Para eliminar más fácilmente los adipocitos (células de grasa), aplicamos nuestro cuidado anticelulítico por la mañana con el estómago vacío, aprovechando que las células ya se encuentran en la fase de reducción de grasa.

Si no podemos ayunar, esperamos hasta el final de la mañana. Evitaremos realizar el tratamiento tras el desayuno, ya que las células almacenan más después de la comida.

Si prefieres aplicar tu cuidado anticelulítico por la noche, aléjalo de la cena. Para una eficacia óptima: aplica la crema realizando un suave masaje antes de una sesión deportiva o antes de la cena.

 
 
 
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