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Agua de Perfume: las maravillosas Fragancias de la Naturaleza

Agua de Perfume: las maravillosas Fragancias de la Naturaleza

 

El perfume es, sin duda, uno de los productos de nuestra vida cotidiana más ancestral. De hecho, su historia se remonta a una época antigua en la que las resinas se quemaban como incienso durante las ceremonias religiosas. Además, la palabra "perfume" proviene del latín "per fumum", que literalmente significa "por el humo".

El uso del perfume ya era común entre los egipcios. Los sacerdotes israelitas, por su parte, dominaron el diseño de un aceite de la santa unción, cuya receta había sido prescrita por Dios mismo. Los hebreos, por otro lado, muy pronto utilizaron ungüentos perfumados como productos medicinales y cosméticos. Los romanos también eran apasionados de la perfumería, se estima que consumían alrededor de 550 toneladas de mirra al año. Y mucho más recientemente, Luís XIV también fue un apasionado de los olores, se decía que toda la Corte desprendía un aroma perfumado muy embriagador…

Como puedes ver, la perfumería es mucho más que un simple sector cosmético. Es un testimonio histórico y un arte antiguo, casi divino, que ha sobrevivido a través de los tiempos.

El perfume es un producto eterno, a medio camino entre el pasado y el presente. No ha dejado de mejorar con el tiempo y puede recordarnos tanto a un ser amado, como a un instante hermoso o una simple receta de nuestra infancia. Se ha convertido casi en un ingrediente sobrenatural, una especie de filtro mágico capaz de proyectarnos a otro lugar y otra época.

Cada año con la llegada del otoño, la industria cosmética convencional lanza, una tras otra, nuevas fragancias. Esto no es sorprendente, ya que los aromas son parte de los regalos clásicos de Navidad. Una excelente alternativa a los olores "clásicos", son las fragancias puramente naturales.

El desarrollo de un perfume, que pudiera parecer simple en un principio, es en realidad un arte. Ya sea que hablemos de perfumes convencionales o naturales, la nariz y el saber hacer del perfumista, son de suma importancia.

Al componer un buqué de olores, es decir, el ensamblaje de las sustancias que hacen que un producto se convierta en un perfume, un perfumista puede recurrir, para un producto convencional, a un gran número de componentes sintéticos o naturales. La cantidad de sustancias con las que frecuentemente trabaja un perfumista, se encuentra entorno a las 1000.

Los perfumes naturales no contienen química sintética. Para un aroma natural, certificado de acuerdo con las especificaciones de los principales certificadores, todos los ingredientes deben ser naturales o de origen natural. Los procesos químicos permitidos para obtener y procesar las sustancias utilizadas, también están regulados en detalle.

La Paleta Olfativa de una Fragancia Natural

Como norma general, se compone de ingredientes naturales, como aceites esenciales (obtenidos por destilación). Los componentes olorosos que se forman durante la llamada destilación fraccionada, también son parte de los ingredientes naturales autorizados.

El resultado de una destilación normal es un aceite esencial completo, como el aceite de Rosa de Damasco, por ejemplo. Pero este aceite está constituido por multitud de componentes, tales como geraniol, citronelol, nerol y muchos otros. La destilación fraccionada permite obtener componentes aislados, gracias a sus diferentes temperaturas de ebullición. Un ejemplo son los limonenos de frutas cítricas.

El Ingrediente Principal de un Perfume

Teniendo en cuenta su cantidad, el alcohol es el ingrediente más importante de cualquier fragancia (alrededor del 80%). Sirve como solvente para sustancias olorosas. En general, los fabricantes de perfumes naturales certificados, usan alcohol orgánico, por ejemplo, de cereales. Y dado que los perfumes contienen una gran cantidad de alcohol, el producto que contiene alcohol orgánico, se convierte en una fragancia orgánica.

Cuando se usa alcohol, intervienen las autoridades tributarias, al menos cuando se trata de alcohol apto para el consumo humano. Por esta razón, tanto en Perfumería como en Cosmética, se trabaja con alcohol desnaturalizado (no comestible).

Los desnaturalizantes químicos, algunos de ellos de dudosa reputación, no están permitidos en Perfumería Natural. El alcohol simplemente se agrega a la mezcla de sustancias olorosas.

Fijadores para conservar las Fragancias por más tiempo

Los fijadores son ingredientes que aumentan la intensidad de las sustancias olorosas y garantizan que una fragancia no se evapore demasiado rápido. La mayoría de ellos tiene un carácter cálido y amaderado.

Para la fijación de notas cítricas, los perfumes convencionales contienen, por ejemplo, aldehídos. Estas sustancias sintéticas fueron utilizadas por primera vez en el legendario Chanel Nº. 5. Las fragancias naturales no pueden contener sustancias sintéticas, los aldehídos, por tanto, están prohibidos.

La durabilidad de un perfume natural, dependerá de los conocimientos técnicos del perfumista que lo crea. No dispone de toda la gama de fijadores, pero también existen fijadores naturales. De este modo, un perfume natural bien diseñado, puede alcanzar la calidad de "fragancia fina" y, por tanto, medirse frente a los competidores convencionales en términos de intensidad y fijación.

¿Eau de Toilette o Perfume?

Se trata simplemente de la concentración de sustancias olorosas. Los diferentes nombres únicamente reflejan la cantidad que se ha empleado. A saber:

●  Una colonia contiene del 3 al 5% de sustancias olorosas
●  El agua de tocador en general contiene entre un 5 y un 8%
●  Un perfume del 8 al 10%
●  Una fragancia o extracto, entre el 15 y el 30%

Te invitamos a tomar una materia prima con la que hayas establecido una afinidad especial… conviértela en la pieza clave de tu perfume natural… diviértete creando, permite que el perfume revele tu historia personal…

 
 
 
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